El tendón rotuliano es una estructura clave en la rodilla que conecta la parte inferior de la rótula con la tibia, permitiendo movimientos como estirar y doblar la pierna. La rotura del tendón rotuliano es una lesión grave que ocurre cuando este tendón se desgarra, afectando la estabilidad y función de la rodilla.
Causas:
- Traumatismos directos en la rodilla.
- Sobrecargas por saltos o actividades intensas.
- Degeneración del tendón debido a desgaste o enfermedades previas, como la tendinitis.
Síntomas:
- Dolor intenso en la parte delantera de la rodilla.
- Dificultad o incapacidad para extender la pierna.
- Hinchazón, hematomas y sensación de inestabilidad en la rodilla.
- Un «chasquido» o «crack» al momento de la lesión.
Diagnóstico y Tratamiento:
El diagnóstico se realiza mediante exámenes físicos y pruebas de imagen (radiografías o resonancias magnéticas) que confirmen el desgarro.
El tratamiento dependerá de la gravedad de la rotura:
- Lesiones parciales: Rehabilitación con fisioterapia, descanso y uso de una rodillera.
- Lesiones completas: Generalmente requieren cirugía para reparar el tendón, seguida de un proceso de rehabilitación gradual que puede durar meses.
Es crucial tratar esta lesión a tiempo para evitar complicaciones como la pérdida permanente de movilidad en la rodilla.
Si sospechas de una rotura de tendón rotuliano, busca atención médica inmediata.